Puenting. Una de nuestras actividades favoritas y con más adrenalina para el cuerpo. Pero, ¿conoces todo sobre ella? Te contamos ciertas curiosidades que seguro que no sabías. ¡Mira, mira!

1. ¿De dónde viene exactamente ese nombre?

La primera curiosidad del puenting es, casualmente, su propio nombre. Es gracioso que hayamos adoptado este híbrido, pues ni en inglés existe la palabra puente ni en español tenemos la terminación “ing” como propia. De hecho, el diccionario de la R.A.E. dice que el término adecuado no es puenting, sino puentismo. ¡No sabríamos elegir cuál de las dos es más graciosa!

2. Los saltos no son cosa del siglo XXI

En efecto, este deporte no es nada nuevo. De hecho, en los años 70 del siglo pasado ya se reconoce al que se considera como el primer saltador de puentes, el germano-suizo Helmut Kiene. A este escalador se le ocurrió que atarse a un puente y dejarse caer podría ser divertido. ¡Y vaya si lo fue! En los años 80 empezó a extenderse por España y, desde hace años, las compañías de aventura y las agencias de viajes han aumentado considerablemente la oferta de puenting. 

3. ¡Todo un deporte de récords!

¿Sabías que el récord de personas saltando sobre un mismo puente tuvo lugar en Rusia en el año 2012? ¡135 personas saltando al mismo tiempo! ¿Y que el salto comercial más alto es el que se hace sobre el río Bluokrans, en Sudáfrica? Son 216 metros de puro espectáculo y diversión. ¿Tendrás suficiente adrenalina para todo el trayecto? Si te atreves con ese, ¡lo tienes dominado! 

4. Puedes saltar con esa persona especial…

¿Quieres compartir un momento mágico con tu pareja? ¿O es que no te atreves a saltar solo? En cualquier caso, puedes hacer saltos en tándem. Es una de las curiosidades del puenting que más sorprende cuando saltas por primera vez. Los dos iréis asegurados, cada uno atado al otro y ambos a la cuerda principal. ¿Quién sabe? Igual hasta te da tiempo de pedirle matrimonio. Original serías, sin duda.

5. ¡No cometas el error! No todo lo que se salta es puenting

Es habitual cometer el error de llamar puenting a cualquier salto que se hace con una cuerda. Pero el puenting de verdad consiste, precisamente, en saltar desde un puente con una cuerda dinámica atada normalmente a la cintura y formando una parábola pendular en el aire. Si saltas desde otro lugar, con una cuerda rígida y en una caída totalmente vertical, lo que estás haciendo se llama bungee jumping. Es divertido, sí, ¡pero asusta incluso más que el puenting! 

6. Saltos curiosos en el puenting

En toda disciplina se puede innovar, pero te avisamos de que en el puenting ya se ha hecho casi de todo. Saltos en tándem o en grupo son ya habituales, pero… ¿y si te decimos que se ha saltado en motocicleta o en silla de ruedas? ¿Y que un valiente temerario se lanzó al vacío con las cuerdas enganchadas a su propia piel? 

Está claro que hay pocos deportes de aventura que despierten más emociones que este. Además, te adelantamos que es muy adictivo. ¡Combate el aburrimiento con una buena descarga de adrenalina! ¿Eres capaz de probarlo?